Y es constante, sí. Siempre vuelvo a ti.
A pesar del tiempo y la distancia, siempre vuelvo a ti.
Más allá de que me aleje por decisión propia o porque tú quieres que me vaya, siempre vuelvo a ti.
Sin importar si recibo o no un saludo de ti, siempre vuelvo, a ti.
Sin noticias tuyas o con un montón de ellas, siempre vuelvo a ti.
Aunque no vuelva, aunque me quede lejos, siempre vuelvo a ti.
No tiene caso que me queje de tu comportamiento indiferente, de tu violencia, de tu frío o agresividad, siempre vuelvo a ti.
Acá estoy, de nuevo. Volví a ti.
Comentarios
Publicar un comentario